El house es uno de los géneros fundamentales de la música electrónica de baile. Su marca registrada es un ritmo constante de "cuatro por cuatro": el bombo marca cada tiempo, parejo y bailable de principio a fin.
Es la base de la que nacieron muchos otros estilos, y entender cómo suena te ayuda a reconocerlo y a mezclarlo.
¿Cómo suena el house?
Lo reconoces por el bombo en cada tiempo, el hi-hat abierto en los contratiempos y un groove que invita a mover el cuerpo sin parar. Suele rondar los 120-128 BPM, incorpora líneas de bajo con swing y a menudo voces, pianos o acordes cálidos. La sensación general es de fiesta luminosa.
¿Qué lo hace tan bailable?
La constancia del pulso. Como el bombo nunca se detiene, el cuerpo encuentra el ritmo de inmediato y se queda en él. Sobre esa base estable, el productor juega con los demás elementos para crear movimiento sin romper el groove.
¿Por qué conviene conocerlo?
Porque es el punto de partida de gran parte de la música de club: del deep house al afro house, casi todo comparte su esqueleto rítmico. Si lo entiendes, te resulta más fácil mezclarlo como DJ y producirlo. En Baum lo trabajas en la práctica, tanto en cabina como en el software.
