El MIDI no es sonido: es información. En lugar de grabar audio, guarda instrucciones (qué nota suena, cuándo, qué tan fuerte) que luego un instrumento virtual convierte en sonido. Por eso es tan flexible.
Entender esta diferencia cambia por completo cómo produces.
¿Por qué no es audio?
Porque el MIDI solo describe la interpretación: las notas, su duración y su intensidad. El sonido lo pone después el instrumento que elijas, así que puedes cambiarlo sin tocar las notas.
¿Qué ventaja te da?
Control total. Como son datos y no audio, puedes mover una nota, cambiar su afinación, corregir el ritmo o reemplazar el instrumento completo después de haber tocado la melodía.
- Guarda notas, no sonido
- Permite editar nota por nota
- Puedes cambiar el instrumento luego
¿Cómo se usa?
Tocas con un teclado controlador o dibujas las notas dentro del DAW. Después editas todo en una rejilla hasta que la melodía quede perfecta.
