El sidechain es una técnica de compresión donde un sonido baja de volumen automáticamente cada vez que suena otro. El caso más típico: el bajo se agacha cada vez que pega el bombo, y el resultado es ese efecto de "bombeo" tan característico de la electrónica.
Es uno de los trucos más usados para dar pegada y aire a un track.
¿Por qué se hace?
Porque el bombo y el bajo pelean por el mismo espacio de frecuencias graves. Si suenan juntos a tope, se enturbian. Con sidechain, el bajo cede un instante cada vez que entra el bombo, dejando que el golpe se sienta limpio y potente. Luego el bajo recupera su volumen, creando ese vaivén rítmico.
¿Cómo suena el efecto?
Como una respiración o un bombeo constante: la música parece inhalar con cada golpe del bombo. Bien dosificado, da groove y claridad; exagerado, se nota como un efecto rítmico marcado, muy presente en house y techno. Es una de las firmas sonoras del género.
¿Cómo se aplica?
Con un compresor configurado para que reaccione a la señal del bombo, o con herramientas dedicadas dentro del software. Se ajusta cuánto baja el bajo y qué tan rápido se recupera, hasta lograr el groove buscado. En Baum lo practicas sobre Ableton Live, dentro del trabajo de mezcla y groove.
